Archivo de octubre 2007

Todos somos gilipollas

Por Timoteo | 15 octubre 2007

Ejercicio práctico: coja el lector el siguiente texto de la entrevista realizada ayer en El País al tipo ése de las fotos de anoréxicas y cambie la palabra “anorexia” y derivados por “gilipollez” y derivados. ¿Observa alguna diferencia?

Porque en el fondo, una campaña en contra de la anorexia es una campaña dirigida a todos. Cada individuo es anoréxico en alguna parte. Todos sufrimos de anorexia de alguna forma. Por eso necesitamos cada vez más de vestidos, de camisas, de tacones, de pintura para los labios. Necesitamos de un coche grande, de una casa en un lugar y en otro. Todo eso es anorexia. Tenemos anorexia en las relaciones con nuestros cuerpos, pero también hacia los demás. Tenemos anorexia hacia nuestro trabajo y nuestra condición humana. Cada persona es anoréxica a su manera. Por eso la campaña tuvo tanto éxito.

Para profundizar: pruebe a sustituir ahora con las palabras “indigentes”, “ateísmo”, “recursividad”, “elegancia”. También puede cambiar aleatoriamente “en contra” por “a favor”. ¿Cómo afecta al significado del texto? Proponga otras cinco palabras sustitutas de “anorexia”.

La fiesta nacional

Por Timoteo | 11 octubre 2007

Ha pedido Mariano Rajoy que mañana doce de octubre realicemos un gesto que muestre lo que guardamos en nuestro corazón. Yo, como buen seguidor de Brassens a través de Paco Ibáñez, pienso quedarme en la cama durmiendo hasta tarde, hasta que haya terminado el desfile y cesado el ruido de los cazas.

Cuando la fiesta nacional
yo me quedo en la cama igual
que la música militar
nunca me supo levantar.

Y aprovechando que además es el día mundial del huevo, prepararé una españolísima tortilla de patatas. Tras tamaño esfuerzo es muy posible que tenga que volver a la cama.

¿Hay algo más español que no trabajar, comer tarde y echarse la siesta?

Grandes momentos de la música en español (2 de 3)

Por Segundo de Chomon | 10 octubre 2007

Un hombre con chaqueta vestido de negro baja entre la niebla al andén de un pueblo perdido en la cordillera cantábrica. Todavía permanece nevado pues el invierno no ha abandonado el lugar. Lleva un maletín y un cigarro apenas encendido que le cuelga del labio inferior. Las pocas personas con las que se cruza por las solitarias calles del lugar no le miran con la extrañeza de un turista perdido, sino con odio. Algunos con miedo. Entra en una de las casas y permanece un pequeño espacio de tiempo. A la media hora ya vuelve de camino a la estación y se sienta a esperar el tren. Al fondo se puede ver el pueblo enclavado en la ladera del monte. Una de las casas vomita una gran columna de Humo. El hombre se enciende otro cigarrillo en el banco de la estación. Piensa que es probable que hoy por fin llueva.

La canción del arco iris

Por Nihilia | 10 octubre 2007

¡Que el mundo se pare! ¡Que los sabios y los genios enmudezcan! ¡Que los ignorantes y los mediocres descansen por un día! ¡Valientes y cobardes, nobles y víboras, ilustres y malditos, tomaros un respiro! ¡Tomad aire, porque ha llegado el día!

Ha llegado el día…

¡Los fuertes y los débiles, los complacientes y los quejumbrosos! ¡Los idealistas, los pesimistas, los esperanzados y los mustios! ¡Visionarios y cegados, santos y mártires! ¡Daros todos la mano, porque al fin ha llegado el día!

Ha llegado el día…

Hoy ha llegado el día…

¡Hoy es el día!

¡Que los soberanos bajen de su trono! ¡Que los titiriteros corten los hilos! ¡Arrancaros los hilos! ¡Que los líderes de opinión inclinen sus cabezas! ¡Que los iluminados se vean a sí mismos por un día! ¡Que los patrones hoy no ansíen nada! ¡Que los obreros dejen caer sus brazos! ¡Estudiantes! Abandonad las aulas, porque hoy…

Hoy es el día…

Hoy es el día R.

Furibunda diatriba

Por Timoteo | 4 octubre 2007

Mi primer pensamiento al ver esto fue “¡cómo se atreven!”. El segundo fue “¡hijosdeputa!”. Para el tercero conseguí elaborar un “¡cómo se atreven estos hijos de puta!”. Afortunadamente conseguí escapar del bucle en el que parecía a punto de quedar atrapado y reaccioné: como Pinky se entere de esto…

Pues me van a oír. Vaya si me van a oír. No se puede andar ridiculizando los símbolos sagrados de la gente y pretender salir impune. ¡Hidrocarburos! ¡Especie de logaritmos! ¿No les basta con apropiarse la bandera y el himno? No, ahora van a por el rock. ¡Ectoplasmas! ¿Cómo osan pervertir el mensaje original de una canción hasta el punto de causar asco? No había visto un caso igual desde que la Iglesia transformó el mensaje de paz y amor de un hippie en sanguinaria represión.

Encima lo hacen con mentiras. Ya estamos acostumbrados a las tergiversaciones de estos “pensadores”, pero aquí caen en la mentira plana.

HO ha conseguido que Pink Floyd adapte su famosa canción de “Another brick in the wall” para apoyar la campaña contra Educación para la Ciudadanía. El famoso grupo de rock inglés apuesta por la libertad de educación en España.

Seguro que los miembros dispersos de Pink Floyd andan muy preocupados por que se deje de enseñar religión en la escuela pública española. Por supuesto, Hazte Oír no puede admitir que ese montaje lo ha hecho un friki sin escrúpulos en la intimidad de su habitación, así que diparata hasta asegurar que han sido los británicos los que han pensado subtítulos tan graciosos como “ZP, tú simplemente eres un error de este país”. Algo que, directamente, puede salirse de la Ley de Propiedad Intelectual, que en su artículo 14 sobre contenido y características del derecho moral asegura:

Corresponden al autor los siguientes derechos irrenunciables e inalienables:

4. Exigir el respeto a la integridad de la obra e impedir cualquier deformación, modificación, alteración o atentado contra ella que suponga perjuicio a sus legítimos intereses o menoscabo a su reputación.

Para completar a la visión irónica del asunto, éstos que ahora ven con buenos ojos los cantos contra el adoctrinamiento de Pink Floyd son los mismos que hace treinta años se echaban las manos a la cabeza. Valga el testimonio de un forero de HazteOrín:

En su momento [¿1979?] no estuve de acuerdo con la letra de dicha canción, porque consideraba que desautorizaba la labor de los maestros. Pero lo que realmente desautorizaba esta canción era el control por parte del Estado de la moral y del pensamiento de los ciudadanos. Que es lo que pretende nuestro Gobierno, como todos sabemos.

Porque algunos sí que necesitan educación. No son más que otro ladrillo en el muro.

De niña a mujer

Por Nihilia | 1 octubre 2007

Una mañana cualquiera, me desperté sin más. No había sido el único. Caminando aún entre brumas me dirigí a la cocina, temiendo abrir una puerta y encontrarme en alguna región particularmente denigrante de mi subconsciente, siguiendo el murmullo de dos voces femeninas. Temiéndome lo peor, abrí la puerta y me encontré con mi madre y mi hermana transmutadas en sendos borrones de enormes ojos interrogantes que, inmediatamente, enmudecieron y pusieron sus miradas en fuga, cual trileras sorprendidas in fraganti. Dentro de mí, Sherlock Holmes se arrebujó bajo las sábanas y gimió:

-Cinco minutitos más, por Scotland Yard…

…asentí interiormente, ensayé mi mejor cara de pasmao, me rasqué con desinterés un cachete del culo para redondear la escena y me fui a prepararme un café. Algo se traían entre manos. Notaba sus miradas en la nuca mientras intentaba desmontar la cafetera. Notaba cómo conspiraban con leves miradas. Sentía sus miradas en el cogote mientras intentaba recordar, una mañana más, en qué sentido se desenrosca una cafetera. Sentía cómo ese par de telépatas se hacían confidencias en fugaces sonrisas. No las noté mientras maldecía a todas las cafeteras del mundo, pero sé que se infundían mutuamente paciencia ancestral para con todo mi género. Las noté hasta que capitulé y me decidí por la cafetera de émbolo. Entonces pude sentarme entre ellas. Una vez que comprobaron que mantener una ceja en alto no bastaba para echarme, pusieron los ojos en blanco y confesaron:

-A tu hermana le ha venido la reg… ejem, tu hermana está mala.

-No creo que esa expresión la haya acuñado una mujer –saltó Holmes en plan House, reivindicándose el hombre.

-¡Calla, insensato! –me apresuré a decir. ¿Es que quieres hundirnos? Ni un solo comentario en esa línea o las perdemos. Es un tema sensible, mi hermana puede sentirse incómoda. Somos hombres y quizá la intimidemos, no sabrá cómo comportarse ante nosotros, debemos ser en extremo cautelosos, comprensivos y sensibles.

-Por Enrique VIII, cuánto remilgo…

-Tú nunca te casaste ¿no?

-Well… yes… you know… yo tenía que salir a por rapé…

Olvídale. Piensa rápido. Piensa rápido. Veamos. Es un momento importante, esperado y quizá temido, debes transmitirle naturalidad ante todo, así que muestra alegría. Alegría. Alegría. Naturalidad y alegría. ¿Y qué más? ¿Qué más? Empatiza, hombre, empatiza, eso es. Pregúntale algo. Duele, eso es, la regla a veces duele, pregúntale sobre eso. Vamos, vamos, que ya lo tienes:

-Estoo… eeh… Joder que bien, ¿no? ¿Y te duele o qué?

Mi hermana me retiró la mirada. Mi madre me retiró la mirada. Todos nos refugiamos en el televisor, que no pudo tener mejor puntería:

“…y ahora pasamos a hablarles de un videojuego que está causando polémica. Un videojuego al que han tachado de innecesariamente SANGRIENTO…”

De repente mi hermana se puso tensa. Se incorporó con los puños cerrados, la cara iluminada como un farolillo y furia homicida en la mirada. Tenía un par de cosas que decirle al mundo. Se había descubierto a sí misma contra todo, contra todos. Había descubierto que ciertas situaciones requieren una actuación contundente. Ya sólo una afirmación certera en el momento adecuado podría ayudarla. Y ahora podía, vaya si podía, ahora ya era una mujer. Acababa de descubrir EL SENTIDO DEL HUMOR. Gritó con todas sus fuerzas:

-¡¡¡PARA SANGRIENTO MI CHOCHOOOOO!!!

La ostia que le arreó mi madre aún hace eco en algún lugar del mundo.

Para uno que vino solo y se fue escoltado.